Hoy, 18 de octubre, celebramos un año más el Día Internacional por la Despatologización de las
Personas Trans. Una fecha para recordar que, hasta hace no tanto, las personas trans fueron
consideradas “personas enfermas”, lo que generó sufrimiento, discriminación y obstáculos para poder
vivir en libertad. Durante décadas, la Medicina y los informes médicos tuvieron un papel determinante
en sus vidas porque ser trans estaba clasificado como una patología de salud mental.
La actualización de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) por parte de la Organización
Mundial de la Salud en 2019 supuso un cambio histórico, eliminando la categorización de la
“incongruencia de género” como trastorno mental y reconociéndola en el ámbito de la salud sexual y
reproductiva. Este paso marcó un avance fundamental hacia el respeto a la diversidad de género y la
dignidad de las personas trans.
En los últimos años también se han logrado avances importantes en el plano legal y social, como la
aprobación de la ley 4/2023 para la igualdad real y efectiva de las personas trans y la garantia de los
derechos de las personas LGTBIQ+, así como la Ley 4/2024 de 15 de febrero de no discriminación por
motivos de identidad de género en el País Vasco. Estas normativas han reforzado el principio de no
patologización y han dado pasos firmes en el reconocimiento de los derechos de las personas trans.
Sin embargo, aún hoy seguimos viendo cómo resurgen discursos de odio y movimientos contrarios a la
igualdad que ponen en cuestión estos logros y tratan de revertir los avances conseguidos. La transfobia,
la discriminación y la violencia siguen presentes en nuestra sociedad, afectando a la vida cotidiana de
muchas personas trans.
Por todo ello, desde el Servicio Público Berdindu queremos hacer un llamamiento claro y firme:
debemos seguir construyendo, entre todas las personas, una sociedad libre de discriminación, donde
el respeto y la igualdad sean principios irrenunciables. Una sociedad en la que los discursos de odio no
tengan cabida y donde las personas trans, al igual que el resto de la sociedad, puedan vivir plenamente
de acuerdo con su identidad, con dignidad, seguridad y libertad.
El Día Internacional por la Despatologización de las Personas Trans no es solo una conmemoración: es
también un recordatorio de que la lucha por la igualdad y la justicia continúa, y de que ninguna persona
debe ser señalada, cuestionada ni limitada por ser quien es.